viernes, 10 de agosto de 2012

Obama podría retrasar el Ataque a Irán a Octubre para asegurarse una victoria electoral

El Presidente Obama podría dar la orden de atacar a Irán a finales de octubre, para así "evitar" que el  país islámico consiga desarrollar armas nucleares, provocar una ola de nacionalismo en EE.UU. y al mismo tiempo jugar la carta de lo que se ha dado en llamar en este país la "Octobre surprise", para asegurarse la victoria en las próximas elecciones presidenciales. Esta es la opinión del analista estadounidense Jacob Heilbrunn, que colabora en la revista 'The National Interest'.
Con esto el analista está casi seguro de que un ataque demoledor conllevaría un auge patriótico en EE.UU. y de camino echaría por tierra las acusaciones de Mitt Romney sobre la debilidad de la política exterior de Obama. Definitivamente Obama conseguiría una aplastante victoria en las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre. 
El principal argumento de Heilbrunn es que Mitt Romney está centrando su campaña electoral en los debates sobre Siria e Irán. Desde siempre, las acciones militares de Israel han contado con el visto bueno previo procedente de Washington, al menos cuando éstas acciones afectaban al ámbito de los intereses de EEUU. Sin embargo, Romney ha prometido a Israel el derecho a veto en una posible acción militar, o lo que es lo mismo, que si gana las elecciones dejará al Primer Ministro israelí hacer lo quiera en el asunto de Irán
También el consejero de Romney para Oriente Medio, Dan Senor, declaró durante su reciente visita a Israel que Romney apoya la idea de un ataque contra Irán. Por una parte, Obama no se ha alejado mucho de la idea de via libre a Israel en temas de guerra. Pero el mandatario estadounidense no es igual de obstinado en la idea de destruir cuanto antes el potencial nuclear de Irán. Sin embargo, mientras que Netanyahu intenta dar la impresión de liderar el posible ataque contra Irán y agiliza sus preparativos para la guerra, la administración de Obama intenta lo imposible para disuadir a Israel de llevar a cabo una acción en solitario por su cuenta. 

Un signo de esta política fue la reciente visita del Secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, quien hizo énfasis en las sanciones. El analista estadounidense opina que en medio de los llamamientos de Romney a tomar “cualquier medida” para detener los esfuerzos “nucleares” de Irán, Obama podría retrasar las acciones contra la República Islámica para asestar el golpe en octubre. 
Si lo logra, se convertirá en un héroe, sencillamente, dice Heilbrunn, porque las consecuencias de tal ataque (una galopante subida de los precios del petróleo que sumiría al mundo en otra Gran Depresión) se dejarán sentir solo unas semanas después del ataque. Será tiempo suficiente para que Obama consiga otros cuatro años de mandato presidencial, pero esta vez con fama de un mandatario duro en política exterior.

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