“Soy lucifer!” exclamó él. “yo soy el rey de este mundo! He venido a hacer guerra contra los cristianos!”
Parecía como si todos los cristianos estuvieran apiñados en un gran grupo. Algunos comenzaron a llorar cuando escucharon esto. Otros comenzaron a temblar, mientras algunos simplemente se quedaron de pie sin decir palabra. Lucifer continuó hablando. “Todos aquellos que quieren luchar contra mi ejército y piensan que pueden ser victoriosos, vayan a la derecha. Aquellos que me temen, vayan a la izquierda.”
Solamente una cuarta parte del grupo se puso a la derecha. Todos los otros fueron hacia la izquierda. Entonces Lucifer ordenó a su ejército: “Destruyan a los de la derecha!”
El ejército comenzó a avanzar y rodeó rápidamente a los Cristianos de la derecha. Cuando ellos comenzaron a rodearnos, apareció una poderosa luz y nos rodeó. Entonces habló un ángel del Señor. “Tomad vuestras espadas y pelead. Defendeos y venced sobre el enemigo.”
“¿Qué espadas?” preguntó un hombre del grupo.
“La Palabra del Señor es vuestra espada,” respondió el ángel. Cuando comprendimos lo que quería decir el ángel del Señor, nosotros comenzamos a citar versos de la Biblia. Entonces de pronto, como si fuésemos una sola voz, comenzamos a cantar una canción. Nuestras voces retumbaron tan fuertemente, que el ejército negro comenzó a retroceder atemorizado. Ellos no tenían ya más el coraje para venir en contra de nosotros.
Lucifer, lleno entonces de rabia, se volvió a los de la izquierda. “Vosotros, quienes toda vuestra vida habéis estado tratando de complacer a dos amos, porque no pudisteis levantaros contra mí, yo tengo el poder de destruiros.”
Entonces él dio orden de ataque a su ejército. Fue una masacre total. Los de la izquierda no pudieron defenderse a sí mismos. Todos ellos cayeron, uno por uno. Esta matanza parece que continuó por un largo tiempo. Después de un rato podíamos de hecho oler el hedor de los muertos.
“¿Por qué no pudieron también ellos ser protegidos?” alguien preguntó.
El ángel respondió: “Porque toda su vida han sido tibios. A causa de su hipocresía, la verdadera iglesia ha sido blasfemada. Han traído falta de respeto hacia la palabra de Dios. Ellos no estaban limpios.”
Mientras continuábamos mirando, vimos al sol viniendo sobre el horizonte. Las nubes negras comenzaron a deshacerse. Luego desaparecieron. Sólo quedó una, sobre la cual Lucifer y su ejército estaban de pie. Lucifer me miró sacudiendo sus puños y dijo: “Te destruiré incluso si tengo que arrojarte mi lanza desde aquí!” Entonces esa nube también desapareció.
Mientras miraba alrededor comencé a ver dentro de nuestro grupo rostros que yo reconocía. Vi un pastor de Bellflower, otro de Indiana, uno de Michigan, como también muchos de mis amigos americanos. Esto me fortaleció grandemente. Entonces desperté. El primer pensamiento que vino a mi mente al despertar fue que esta había sido la última pelea del diablo contra la iglesia. Si permanecemos fieles, tendremos victoria.
FUENTE: Dreams and Visions From God
Elregresa.net
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