Una oleada de sismos sacudió una provincia de Filipinas y y varios países del Pacífico Sur. A la vez otro sismo de magnitud 6 en la escala de Richter sacudió una prefectura noroccidental de China. Los sismos son producto de movimientos en el Cinturón de Fuego del Pacífico, afectados por la tormenta solar del lunes.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) -
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En este contexto, un terremoto de 5,3 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió la provincia norteña filipina de Mindoro Occidental, informó el Instituto de Vulcanología y Sismología de Filipinas (Phivolcs). El sismo más grave ocurrió el 16 de agosto de 1976, cuando un tsunami causado por un sismo ocasionó entre seis y ocho mil muertos en la región del Golfo de Moro, en el sur de Filipinas. Mientras, otro temblor de tierra de magnitud 7,1 removió la isla Estado de Vanuatu a una profundidad de 38 kilómetros bajo la superficie del mar al suroeste del municipio de Looc. Su epicentro se localizó a un profundidad de 36 kilómetros y a unos 60 al noreste de Isangel (Vanuatu) y unos 324 kilómetros de Tadine (Islas de Lealtad) de la isla australiana de Nueva Caledonia.. Por lo regular esos movimiento se deben a las fallas en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde confluyen dos placas continentales cuyas colisiones provocan actividades sísmicas y volcánicas en países de Asia.
El sol
El Cinturón de Fuego del Pacífico está en constante movimiento. A él se deben los más violentos movimientos sísmicos de los últimos años: el terremoto en Chile del 2010 y el de Japón en 2011. La característica sugerente que han tenido esos dos sismos (al igual que la oleada de movimientos de hoy) es que se produjeron justo cuando las partículas de plasma solares impactaban sobre la tierra luego de una tormenta solar. El lunes, el sol envió una potente llamarada de clase X1 y la súbita liberación de gran cantidad de materia solar, una nube ardiente de partículas y radiación llamada CME (eyección de masa coronal) a miles de km por segundo. La coincidencia entre las tormentas solares y los movimientos telúricos son una constante que llama la atención pero aún no ha tenido la oportunidad de ser estudiado en profundidad.
El sol
El Cinturón de Fuego del Pacífico está en constante movimiento. A él se deben los más violentos movimientos sísmicos de los últimos años: el terremoto en Chile del 2010 y el de Japón en 2011. La característica sugerente que han tenido esos dos sismos (al igual que la oleada de movimientos de hoy) es que se produjeron justo cuando las partículas de plasma solares impactaban sobre la tierra luego de una tormenta solar. El lunes, el sol envió una potente llamarada de clase X1 y la súbita liberación de gran cantidad de materia solar, una nube ardiente de partículas y radiación llamada CME (eyección de masa coronal) a miles de km por segundo. La coincidencia entre las tormentas solares y los movimientos telúricos son una constante que llama la atención pero aún no ha tenido la oportunidad de ser estudiado en profundidad.
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